Colegios concertados: el modelo educativo del PP

Torrejón ha estrenado tres colegios concertados desde la llegada del PP, y sólo uno público

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Escuela Concertada

Esta Vuelta al Cole no ha sido precisamente tranquila en la Comunidad de Madrid, pues de los veinte colegios proyectados y que debían abrirse en este septiembre tan sólo uno, el Colegio de La Luna de Rivas, lograba recibir a los alumnos el primer día de curso. Y lo hacía porque el encargado de pagar la construcción ha sido el propio consistorio ripense, con la promesa de que la Comunidad acabe financiándolo. El resto, 19 colegios, están sin terminar, y sus alumnos han tenido que ser recolocados en otros centros, salvo los de tres centros, que comenzarán el curso en barracones.

Y por si fuera poco, el curso ha comenzado sin muchos profesores, ya que, según denunciaba CCOO, la Consejería de Educación no había cubierto las plazas de 1.520 profesores en el inicio de curso, cifra a la que habría que sumar las 600 prometidas por Cifuentes hace unos meses.

Y mientras desde la Comunidad se persigue, según los sindicatos, a la educación pública, en Torrejón se vive la otra cara de la moneda, con constantes ayudas a los colegios concertados mientras los públicos se quedan a la espera.

Así en Torrejón existen actualmente 27 colegios, de los que veinte son de Educación Pública, uno de Educación Privada (el Camino Real), otro de Educación Especial Concertada (Rehto de ASTOR), y cinco de Educación Concertada (San Juan Evangelista, San Juan Bosco, JABY, Humanitas y ALBA).

De estos cinco colegios concertados, cuatro se han construido, trasladado o ampliado desde la llegada del PP al Gobierno Local, hace nueve años, mientras que tan sólo uno de los públicos, el Beethoven, se ha abierto en el mismo tiempo. Y por si fuera poco, todo apunta a que en muy pocos meses aparecerá otro colegio concertado, este de Educación Especial, en el barrio de Zarzuela.

Colegio HumanitasDe tal forma, el colegio Humanitas es propiedad de Proyectos Educativos Soto de Henares, S.A. y Humanitas Bilingual School Torrejón, S.L, empresas en las que participa Cointer, la división educativa de la ferroviaria Azvi. El colegio, inaugurado en 2013 por el entonces alcalde Pedro Rollán, comenzaba a ponerse en marcha justo antes de las elecciones de 2011, momento en que Rollán ponía la primera piedra del nuevo colegio de Soto del Henares.

Tras el verano de 2012, y mientras las obras continuaban, el colegio se ponía en marcha con un total de 767 alumnos que veían como su colegio iba construyéndose a su alrededor, y que lo veían terminado en marzo de 2013. En este 2017 parece que el colegio se ha quedado pequeño, y el Gobierno Local acaba de aprobar una ampliación.

Colegio San Juan EvangelistaEl Colegio San Juan Evangelista ha sido uno de los más importantes de la historia de Torrejón, situado siempre al lado de la parroquia del mismo nombre, en plena Plaza Mayor, pero el actual SJE ubicado en Fresnos tiene muy poco que ver con aquel colegio. El San Juan Evangelista, heredero directo de la Graduada Parroquial, fue un empeño personal del parroco don Valentín Vaquerizo, que, con la ayuda de los vecinos, lograba construir un edificio en el lugar que ocupó el primer cementerio de Torrejón. Pero en 2012 el Gobierno Local decidía trasladarlo a otro espacio en Fresnos permutando el terreno para construir el Parque Adolfo Suárez.

Sin embargo, el nuevo colegio no era, en absoluto, el mismo. Si el San Juan Evangelista era propiedad de la Iglesia a través del Obispado de Alcalá, el SJE está gestionado por Grundstein Gestión Educativa, una empresa promocionada por el Obispo de Alcalá y que debía ser “instrumento para la nueva evangelización”. El mismo Reig Pla se encargaba de inaugurarlo en mayo de 2012 de una forma peculiar: bendiciendo la nueva capilla.
El tercer colegio concertado de Torrejón es el San Juan Bosco, el que más ha crecido en los dos últimos años. El histórico colegio de Circunvalación fundado en 1969 bajo un ideario católico, trasladaba a sus alumnos de Infantil y Primaria hace tan sólo dos años a un nuevo espacio junto al Manuel Aleixandre, en concreto a una parcela propiedad del Ayuntamiento, dejando el antiguo colegio para Secundaria y Bachillerato, lo que le permitía duplicar la capacidad anterior.

El nuevo San Juan Bosco conseguía la licencia en tiempo record, ya que el Gobierno del PP aprobaba en junio de 2014 el estudio de la parcela, y tan sólo dos meses después, en pleno verano, adjudicaba el espacio al colegio concertado, que fue el único que se presentó al concurso público. Las obras también fueron muy rápidas, ya que comenzaron en noviembre de 2014 y concluyeron en octubre de 2015, cuando el colegio abría sus puertas. Tanta velocidad hubo en la construcción del colegio que, según denunciaba Ganar Torrejón, abrió sus puertas sin licencia de apertura ni de primera ocupación (la primera ocupación la conseguía una semana después, mientras que la licencia de apertura tardaría varias semanas).

Pero aún hay mas, ya que, según ha denunciado reiteradamente la oposición, un cambio en la estructura de una parcela contigua podría esconder una nueva ampliación del colegio concertado.

El colegio JABY, ubicado en plena calle Cristo de la localidad,acaba de cumplir cincuenta años de vida, y lo celebraba con la compra de una parcela en la que el colegio ha construido un patio con zonas deportivas (inaugurado por el alcalde en febrero de 2017). No es la única novedad del colegio que presume de ser el concertado más antiguo de Torrejón (se fundó en 1967), ya que en este mes de septiembre estrenaban Bachillerato. Además, y por su cincuenta aniversario, el JABY era reconocido por la Comunidad de Madrid con una placa en un acto en el que se premió a los concertados que cumplían 25, 50 y 75 años de vida. El último de los concertados, el colegio ALBA, también nacía en 1969.

Pero, si los concertados tienen ayudas, el único privado de Torrejón no tiene la misma suerte, ya que el colegio Camino Real está en concurso de acreedores, un concurso al que el pasado 13 de septiembre se adhería el Consistorio torrejonero, según dictaba el juzgado número 8 de lo Mercantil de Madrid. La historia de este colegio comienza en 1981, cuando se abre el primer colegio enteramente privado de Torrejón, el Diego Lainez. La situación económica es buena en los primeros años, pero en 1999 los propietarios se ven obligados a venderle la parcela a la empresa Sermanarte de Madrid, si bien el colegio sigue en funcionamiento.

En 2007, y en medio del curso, las “tensiones económicas” obligan al cierre, algo que se impide con la entrada directa de la empresa propietaria de la parcela en la gestión del colegio. Sermanarte destituye al director y pone en marcha un nuevo proyecto que supone un cambio de nombre, además de un cambio radical del proyecto educativo y que se concretará en julio de 2009 con la construcción de un nuevo edificio para el colegio, edificio que será ampliado y conseguirá la licencia de primera ocupación dos años después.
Sin embargo, el colegio nunca llega a ser rentable, lo que se intenta suplir con constantes subidas de precios que enfadan mucho a los padres y a los propios profesores (en 2014 llegan a denunciar un recorte del 10% de su salario que provoca una salida de la mayoría del profesorado). Lo más grave ocurre en 2011, cuando el colegio consigue un concierto para que en sus instalaciones se curse FP Básica en cuatro ciclos sanitarios. Según denunciaron los alumnos, el colegio les obligaba a pagar asignaturas complementarias que no tenían por qué cursar bajo la amenaza de expulsión. Al comienzo del siguiente curso el colegio directamente no inició las clases al negarse sus alumnos a pagar los 130 euros de esas “clases complementarias”. Cuando la Comunidad de Madrid se enteró de lo ocurrido, no dudó ni un sólo día en quitarles el concierto, reubicando a los alumnos en otros colegios.
Y es que parece que la única forma de que sobreviva la educación privada es a través de conciertos, ya que, pudiendo elegir, los padres siempre eligen colegios públicos o concertados antes que privados.

Pero mientras los concertados reciben ayudas, los públicos tienen serios problemas de mantenimiento, en especial los más cercanos a estos colegios concertados. Así el colegio “vecino” del Humanitas en Soto del Henares, el Beethoven, veía como la Comunidad decidía pasarlo de línea 3 (tres aulas por cada curso) a línea 5 sin ampliar las instalaciones, y sus alumnos más pequeños sufrían los rigores del calor hace un par de años al no contar con la más mínima sombra en el patio (la presión de los padres y la presencia de los medios obligó al Gobierno Local a instalar toldos).

El Vicente Aleixandre, situado junto al nuevo San Juan Bosco, comprobaba, con auténtico estupor, como el Gobierno Local reasfaltaba la calle justo hasta la esquina del colegio. De nuevo las protestas de los padres consiguieron que el Consistorio terminase el asfaltado. Y el Joaquín Blume de Fresnos, situado enfrente del SJE, denunciaba serias carencias de mantenimiento en sus instalaciones.