Desaparece definitivamente el aparcamiento gratuito de Pozo de las Nieves

El aparcamiento, fruto del primer gobierno del Partido Popular en 2008, elimina unas 700 plazas de aparcamiento y complica notablemente el tráfico en el Parque de Cataluña

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El primer gobierno del Partido Popular de Torrejón de Ardoz, con Pedro Rollán al frente, comenzó con el inicio de numerosas obras públicas. Uno de los planes en los que más hincapié hizo el flamante alcalde torrejonero en 2008 fue al creación de miles de plazas de aparcamiento gratuitas por toda la ciudad.

El plan se llevó a cabo en poco tiempo pero tenía truco: Una parte del suelo utilizado para crear los aparcamientos en superficie era terreno privado. El ayuntamiento llegó a acuerdos con los propietarios para que se pudieran utilizar como aparcamientos hasta que se hiciera uso de ellos en el futuro.

Los aparcamientos venían con fecha de caducidad, y para algunos, el fin de su vida útil ha llegado. Primero desaparecieron algunos para convertirse en plazas de garaje subterráneas en venta (c/ Brasil). Otros se convirtieron en aparcamientos de pago previa construcción de viviendas (c/ Libertad). Sobre alguno se han construido pisos (c/ Londres).

El último en desaparecer ha sido el de la calle Pozo de las Nieves, un aparcamiento con casi 700 plazas gratuitas que ha sido durante estos 10 años un desahogo para el Parque de Cataluña. Un barrio que cuenta con mucha población, debido a la altura de sus bloques de pisos, y poco sitio en el que aparcar.

En estos 10 años el Ayuntamiento no ha tomado medidas para evitar el colapso circulatorio del barrio, más allá de abrir algún aparcamiento para dar servicio del Parque Europa, pero una vez cerrado el de Pozo de las Nieves, la situación para los vecinos del barrio es muy complicada. No hay ni una plaza libre.

Aunque era una situación que se sabía que iba a llegar, la apertura de estos aparcamientos de “vida limitada” fomentó de alguna forma el uso del coche frente a un transporte público muy limitado en esa zona de Torrejón. Ahora, hay muchos coches pero ningún sitio en el que dejarlos.

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