Detenido un concesionario del Ayuntamiento de Torrejón en el marco de la operación Enredadera

Ulibarri conseguía la gestión del Centro de Mayores de Avenida de Madrid semanas antes de estallar el escándalo de los semáforos

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Gurtel, Púnica, Lezo, 3%, EREs, Termyca y un larguísimo etc son algunos de los escándalos que han convertido España en el epicentro de la corrupción, y a esta lista se sumaba hace unos días otra operación que va a dar mucho que hablar: Enredadera, que investiga una trama para contratar empresas relacionadas con la gestión del tráfico. Y al igual que en otros muchos casos de corrupción, el nombre de Torrejón vuelve a verse salpicado por este nuevo escándalo, pues entre los detenidos por la Enredadera se encuentra uno de los concesionarios que gestionan servicios para el Ayuntamiento de Torrejón.

La Operación Enredadera estallaba el pasado 3 de julio, cuando la UDEF entraba, simultáneamente, en 43 ayuntamientos de toda España pidiendo información sobre contratos de seguridad vial, gestión policial, parques infantiles, zonas verdes e instalaciones deportivas. En concreto los agentes buscaban los contratos firmados con once empresas situadas en el ojo del huracán. Estas empresas, según contaba la investigación, estaban vinculadas al Grupo Sacyr, a Angel Luis García y al todopoderoso magnate de los medios castellano-leoneses José Luis Ulibarri.

Precisamente a Ulibarri se le situaba en el epicentro de una trama de contratos presuntamente amañados que se saldaba con 31 imputados, y con la entrada en prisión provisional sin fianza del propio Ulibarri. En concreto la policía buscaba pliegos de condiciones elaborados por los que después iban a ser adjudicatarios del contrato, anotaciones contables o documentación bancaria relativa a transferencias, pagos o regalos hechos a responsables municipales o técnicos, y procedimientos de contratación relacionadas con el control del tráfico en sentido amplio, incluyendo la elaboración de ferias y congresos que pudieran enmascarar el pago a funcionarios por su labor de intermediarios en la adjudicación.

Entre las once empresas investigadas se encuentra Aralia, empresa que, hace unas semanas, ganaba el concurso de gestión del Centro de Mayores de Avenida de Madrid para los dos próximos años, y que es propiedad de Ulibarri. Aralia se alzaba con el contrato al ser la empresa con la oferta más baja de las cuatro presentadas, un total de 820.000 euros por los dos años de gestión.

Aralia, que ha crecido muchísimo en los últimos meses, se encarga también de la gestión de centros de día y residencias de mayores en Murcia, las dos Castillas, Madrid, Aragón, La Rioja y Valencia, sumando un total de 30 centros repartidos por todo el país, 31 con el Centro de Día de Torrejón.

Tras la entrada en prisión de Ulibarri, los vecinos de los municipios donde Aralia está presente montaban en cólera, llegando a pedirse la rescisión del contrato en una residencia de Leganés, algo que se suma a otro escándalo denunciado hace dos años por Podemos en la Asamblea de Madrid, al desvelar que la residencia de Arganzuela, gestionada por Aralia, estaba funcionando sin licencia tras perderla, cinco años antes, al no superar una inspección.

Sin embargo, la Enredadera no es el único escándalo en que se ha visto implicado José Luis Ulibarri. El magnate propietario de televisiones, radios y periódicos en Castilla y León ya apareció en la investigación del Gurtel, motivo por el que permanece imputado y se enfrenta a siete años de cárcel, además de ser el copropietario de Televisión de Castilla y León, una autonómica pública de gestión privada, cuyo futuro puede estar en el aire si finalmente Ulibarri es condenado.