El Ayuntamiento de Torrejón retuitea un mensaje del PP de Madrid

Puede ser constitutivo de un delito de malversación penado con entre tres y seis años de cárcel

Que el PP está muy nervioso tras el estallido del caso del máster de Cifuentes es evidente para todo el mundo, pero lo ocurrido en la tarde de este domingo no se puede justificar en el nerviosismo, pues la cuenta oficial en Twitter del Ayuntamiento de Torrejón retuiteaba un mensaje del PP de Madrid en que pedían ayuda a los ciudadanos para conseguir “pistas” que ayuden a “acabar con el montaje del máster”.

Y es que los populares madrileños saben perfectamente que tienen el agua al cuello, atrapados en una red de mentiras que sólo se sostiene por la tibieza de Ciudadanos a la hora de pedir explicaciones, y que en cualquier otro lugar de Europa ya habría costado el puesto a todos los implicados.

Pero vamos por partes: eldiario.es publicaba, 24 horas después de que Cifuentes visitase la Comisión de Corrupción del Congreso para dar explicaciones sobre sus relaciones con Fundescam, el Canal, la Caja B y la cafetería de la Asamblea, que la Presidenta Madrileña habría conseguido su máster en Financiación Autonómica después de que una funcionaria de la Rey Juan Carlos cambiase dos notas de su expediente dos años después de cursarse el máster. Y el cambio no es baladí, pues se trataba de “transformar” dos No Presentados en dos Notables, uno de ellos en el Trabajo Fin de Máster.

Ante el estallido del escándalo, Cifuentes no tardaba en dar explicaciones, suscritas por la Universidad, afirmando que todo se debía a un “fallo informático”, y que ella cursó las asignaturas y aprobó el TFM en tiempo y forma, para lo que aportaba un acta firmada por las tres profesoras de su tribunal escrito a mano, y encabezada por un escudo que imitaba el de la Rey Juan Carlos.

Pero la investigación de eldiario.es continuaba, y no tardaba en desmontar las mentiras de Cifuentes, incluyendo el acta del TFM. Desde ese momento, y tras una esperpéntica rueda de prensa a través de plasma y sin preguntas, Cifuentes se pone “enferma” desapareciendo durante 14 días, y tomándose vacaciones por primera vez desde que llegó al cargo.

La Presidenta regresa para someterse a un Pleno Extraordinario en el que su máster es el único punto del día, y que sirve para dejar muy claras las posturas de todos frente al que ya se conoce como “mástergate”: el PSOE y Podemos son partidarios de una Moción de Censura, mientras que Cs prefiere una comisión de investigación, y el PP defiende a una Cifuentes que se “encastilla” en una versión que nadie sostiene ya.

Al día siguiente el director del máster reconoce que el acta había sido “reconstruida” tras el estallido del escándalo, a la vez que dos de las profesoras que, supuestamente, habían firmado el acta, contaban que no habían participado en el tribunal ni firmado ningún documento. La tercera desvelaba al día siguiente, que ella sí había firmado por sus compañeras por indicación del catedrático.

Viendo que la cosa se complicaba por momentos, el rector de la Rey Juan Carlos decidía quitarse de en medio trasladando la investigación a la Fiscalía, después de contar a la prensa que en la Universidad no constaba ningún documento que certificase que Cifuentes había aprobado, de forma correcta, su Máster.

Pero a pesar de que la red no hacía más que estrecharse en torno a la Presidenta, ésta volvía a insistir en que no iba a dimitir, para lo que utilizaba la Convención Nacional de su partido en la que, públicamente, todos cerraron filas entorno a ella. Públicamente, porque en privado la cosa va en otra dirección totalmente distinta, con una negociación entre PP y Cs para elegir un sustituto que ocupe el cargo de Cifuentes a la mayor brevedad, sustituto que podría ser el exalcalde de Torrejón y Consejero de Medio Ambiente Pedro Rollán.

El domingo comenzaba con una “exclusiva” en El Mundo, que afirmaba haber encontrado el origen de la filtración del “mástergate”, debida, según el diario, a un profesor de la Rey Juan Carlos afiliado al PSOE. Un profesor, por cierto, que fue el mismo que denunció al anterior rector por plagiar su tesis doctoral, acusación que le costó el puesto hace unos meses. Y es precisamente a raíz de esta noticia cuando el PP de Madrid publicaba un tuit que generaba una enorme polémica en las redes: “¿Tienes una pista para esclarecer el montaje contra @ccifuentes? Háznosla llegar”. Lógicamente los tuiteros no tardaron en hacer chanza y burla de un mensaje impropio del partido que dirige la Comunidad de Madrid, pero el Ayuntamiento de Torrejón sí se lo tomó en serio, retuiteando el mensaje desde la cuenta oficial.

Y esto, que no pasaría de anécdota, puede costar muy caro al responsable de redes del Consistorio, pues podría haberse incurrido en un delito de malversación, penado con entre tres y seis años de cárcel e inhabilitación por entre seis y diez años, al haber utilizado un medio oficial para un fin claramente privado.

Esto del uso partidista de los medios privados no es precisamente nuevo en Torrejón, pues fue el origen de la denuncia interpuesta por Ganar Torrejón contra los responsables de la revista municipal, un juicio que hizo que fuesen llamados a declarar el alcalde de Torrejón y los dos principales responsables del departamento de prensa.