El exalcalde Pedro Rollán, nuevo Vicepresidente del Gobierno de la Comunidad de Madrid

Abandona la gestión del macrovertedero para hacerse con la del Canal de Isabel II

El ex alcalde de Torrejón, nuevo Vicepresidente del Gobierno de la Comunidad de Madrid
El ex alcalde de Torrejón, nuevo Vicepresidente del Gobierno de la Comunidad de Madrid

Tras el escándalo del “mástergate” de Cifuentes la Comunidad de Madrid ha tenido que elegir un nuevo Presidente, y este no ha sido otro que Ángel Garrido, el que hasta ahora ocupaba el número dos en el Gobierno de Cristina Cifuentes.

Garrido tomaba esta mañana posesión de su cargo, y hace tan sólo unos minutos hacía público su nuevo Gobierno, un gobierno sin grandes cambios aunque con dos muy relevantes: entran dos mujeres para aumentar la paridad, y Pedro Rollán, exalcalde de Torrejón, se convierte en el nuevo número dos, recuperando, además, la figura del Vicepresidente que ocupó Ignacio González en los últimos gobiernos de Esperanza Aguirre.

Así el exalcalde de Torrejón será el nuevo Consejero de Presidencia y Portavoz del Gobierno de la Comunidad, mismos cargos que ostentaba Garrido, a los que suma la gestión del PRISMA a través de Administración Local, cartera que ya ocupaba como consejero de Medio Ambiente.

Y esto, en la práctica, significa que Pedro Rollán será el encargado de poner en marcha el “tasazo” con el que el Canal pretende que sean los propios usuarios los que costeen el cambios de las antiguas tuberías de amianto. Un Canal en cuya gestión tampoco lo va a tener fácil, pues se encuentra bajo investigación dentro del Caso Lezo por la compra de empresas muy por encima de su valor. Además el propio Garrido, en su cargo de presidente de la empresa pública, tendrá que dar explicaciones por la negativa a entregar las actas a la Asamblea de Madrid, un asunto que ya está judicializado.

Eso sí, a cambio del “marrón” del Canal, Pedro tendrá una sobreexposición mediática muy beneficiosa de cara a las elecciones del próximo mes de mayo. Y es que se convertirá en el nuevo Portavoz del Gobierno, siendo el que de explicaciones a los periodistas tras los Consejos de Gobierno que se celebren en la Puerta del Sol.

También beneficioso será el quitarse de encima dos problemas que podían haberle provocado más de un quebradero de cabeza, como son el macrovertedero de Loeches, paralizado hasta que la justicia se pronuncie, pero cuyas expropiaciones ya han comenzado, financiadas por una subvención extraordinaria de la Comunidad de Madrid; y la polémica nueva Ley de Urbanismo, cuya primera reforma, a través de una tramitación express, entraba en vigor, precisamente esta mañana, y que será una de las pocas Leyes que se aprueben en esta corta legislatura.

Y es que Rollán tiene, al igual que Esperanza Aguirre en sus buenos tiempos, la capacidad de escapar de los problemas antes de que estallen. Así, pocos días antes de abandonar la alcaldía de Torrejón, un informe de la Cámara de Cuentas ponía en tela de juicio prácticamente toda su gestión al frente de la EMVS, por cierto, un informe que ya está siendo investigado por el Tribunal de Cuentas, y que puede dar más de una sorpresa en lo que queda de legislatura.

Precisamente su gestión al frente del Consistorio torrejonero es la que provocó el aumento de la deuda desde 25 hasta casi doscientos millones de euros en menos de cuatro años, una deuda dilatada en el tiempo y que, por obra y gracia de Montoro, no comenzará a pagarse hasta 2020.

Y es que Rollán tampoco tiene fama de buen pagador en la localidad. Torrejón tuvo que hacer frente al pago de cien millones de euros en facturas pendientes de pago, para lo que entró en el Plan de Pago a Proveedores incrementando aun más la deuda. Y como muestra un botón: Pedro Rollán dejó de pagar durante diez años el coste de los autobuses, pero no le tembló el pulso a la hora de exigir el pago desde la Consejería de Transportes.

Y es que, tras ganar las elecciones con el lema “Me gusta Torrejón”, y escondiendo las siglas de su partido, Rollán no tardó ni un mes en abandonar la ciudad para entrar en el Gobierno de Cristina Cifuentes, y lo hizo para hacerse cargo de dos Consejerías que también abandonó justo antes de que su gestión empezase a afectarle: Vivienda, en medio de la investigación judicial por la venta a fondos buitre de viviendas de protección gestionadas por el propio IVIMA (Instituto, por cierto, al que le cambia el nombre nada más llegar, al igual que hará con Arpegio en la Consejería de Medio Ambiente); y Transportes, con el problema no resuelto, y difícilmente resoluble, del MetroEste de Coslada y San Fernando.