El PP de Torrejón celebra el Día del Arbol talándolos

Los últimos condenados, los de Parque Granada.

El pasado 21 de marzo, coincidiendo con el inicio de la primavera, se celebraba el Día Forestal Mundial, o Día del Árbol, una jornada dedicada a la plantación de árboles y a la concienciación de la enorme importancia que tienen las plantas para mantener los ecosistemas.

Pero en Torrejón, como casi siempre, la celebración fue distinta. Así, el Gobierno Local dirigido por el PP utilizaba tan simbólica fecha para continuar su cruzada contra los árboles. Las cifras son escandalosas, y no están completas: según CPN Alerce, en Torrejón se han talado más de dos mil árboles en los últimos diez años, una auténtica deforestación que tendrá serias consecuencias a corto, medio y largo plazo.
Árbol marcado para su tala en el Parque Granada

A corto, porque la ausencia de árboles va a provocar una subida de varios grados de temperatura que se va a notar ya el próximo verano, además de volver el clima más seco; a medio, porque la tala va a provocar un descenso significativo de las lluvias al romper el ciclo del agua (los árboles cogen agua del subsuelo y la liberan a la atmósfera para favorecer las lluvias); y a largo, pues su ausencia aumenta el efecto invernadero acelerando los efectos del cambio climático, además de provocar cambios muy serios en la biodiversidad que pueden llegar, incluso, a la desaparición de especies.

Pero en Torrejón todo esto no importa, y por eso, tras acabar con árboles de buena parte de las calles de la localidad (en Solana han caído algunos ejemplares con varias decenas de años), ahora le toca al Parque Granada. Desde hace varias semanas casi todos los árboles de la manzana situada entre las calles Londres, Constitución, Roma y Turín aparecían con un punto rojo que hacía presagiar lo peor. Y los pronósticos comenzaron a cumplirse en pleno Día Forestal Mundial.

El pasado 21 de marzo los operarios comenzaron una tala que aún no ha terminado y que va a cambiar por completo la estructura del parque. Si se han talado más de dos mil árboles durante el periodo de gobierno del PP, en los últimos meses la actividad destructiva se ha incrementado considerablemente, coincidiendo, además, con la aprobación de un nuevo contrato de recogida de restos vegetales.
Árboles marcados en el Parque Granada

Para entender exactamente de qué estamos hablando, lo mejor es seguir los restos del árbol talado. De tal forma, en uno de estos contratos de “adecuación de zonas terrizas” (la justificación que da el Consistorio es que se trata de zonas sin mantenimiento desde hace muchos años y que pueden ser peligrosas) se establece que la empresa (en este caso, Licuas) debe hacerse cargo del traslado de los restos vegetales hasta el punto limpio de la localidad, cuya empresa gestora cobra una cantidad por hacerse cargo de los residuos (para particulares el depósito es gratuito, pero las empresas tienen que pagar por usarlo). Desde allí otra empresa, Calantha Piglo, se encarga del traslado final a la planta de reciclaje o al vertedero. Este procedimiento es exactamente el mismo que se sigue con otros restos, como los escombros procedentes de las múltiples obras que se están realizando en los últimos meses.
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