El PP de Torrejón, sin candidato oficial en las Primarias de su partido

Sólo un 7,6% de ios afiliados del PP podrán elegir a su nuevo Secretario General

Dicen que el PP ha entrado, por fin, en la democracia interna, pero lo ha hecho al estilo que se impuso en el siglo XIX en media Europa, es decir, el sufragio censitario en el que sólo tenían derecho a voto aquellos que pudiesen acreditar un cierto nivel de renta. Y es que sólo un 7,6% de los afiliados que dice tener el PP podrán votar en las Primarias convocadas por los populares para elegir a su Secretario General.

El motivo para tan baja participación es muy clara, y vuelve a retrotraer la situación a los partidos decimonónicos: sólo podrán participar los afiliados que paguen veinte euros para pasar por las urnas, es decir la cuota anual que exige el partido, pero que nadie abona.

Así las cosas, tan sólo 66.384 de los más de 800.000 afiliados que presumía el PP de poseer serán los encargados de elegir a su nuevo líder. Y esta cifra es importante para conocer el verdadero estado de un partido comido por la corrupción y la aparición de otros partidos dispuestos a disputarle el espacio electoral, pues, según un estudio de El Mundo, los 66.000 afiliados son tan sólo cuatro mil personas más que las 62.000 que presentó el PP hace tres años en las listas a las elecciones locales.

De tal forma, hoy los populares estarían, literalmente, en el hueso, pues los únicos dispuestos a continuar defendiendo las siglas son aquellos que viven, de una forma u otra, de esas mismas siglas.

Eso sí, a pesar de que van a ser muy pocos los que voten, lo cierto es que las Primarias van a estar animadas, pues hasta seis candidatos (eran siete, pero el Comité Electoral se cargó a un Bauzá que era la voz de los descontentos con Rajoy) lucharán por hacerse con el control del partido, tal vez, para liquidarlo definitivamente.

Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal, Pablo Casado, José Manuel García Margallo, José Ramón García Hernández y Elio Cabanes serán los nombres que puedan marcar los elegidos para ser su nuevo Secretario General el próximo jueves.

Pero tampoco de esta votación saldrá el nombre del ganador, pues, para evitar que las bases tengan más poder del debido, el partido ha creado un formato de doble vuelta que recuerda, en exceso, al que utiliza el Partido Republicano de Estados Unidos: los dos candidatos más votados pasarán a una votación final en la que los compromisarios elegidos en cada una de las agrupaciones locales decidirán quien controla el partido.

Y en esta segunda vuelta todo apunta a que estarán Pablo Casado y María Dolores de Cospedal, pues el resto de candidatos no tiene el suficiente músculo dentro de las estructuras del partido para conseguir los apoyos suficientes. Precisamente ellos dos eran los que más avales presentaban en la primera fase, en la que sí pudieron avalar todos los afiliados, sin tener que pagar ninguna cuota.

Precisamente esta incertidumbre sobre lo que vaya a pasar es la que ha llevado al PP de Torrejón a una postura totalmente inédita desde la llegada de José Luis Navarro a la Secretaría General. Así los populares de Torrejón no se han posicionado a favor de ningún candidato, probablemente, para tener más fácil subirse al carro del ganador después del jueves.

Y es que el PP de Torrejón, y es algo que no se le escapa a nadie dentro del partido, es, cuanto menos, poco fiable en cuanto a sus lealtades. Tras el retorno de Navarro después de pasar un tiempo en el Ayuntamiento de Madrid y la Asamblea, el PP de Torrejón abandonaba a Aznar y se posicionaba abiertamente con la tendencia de Alberto Ruiz Gallardón, lo que les llevó a ser la primera agrupación de su partido, a nivel nacional, en pedir el matrimonio gay.
Con la llegada al poder, la posición se fue matizando, pasando por periodos de aguirrismo militante y de rajoyismo contumaz, si bien en los últimos tiempos se han definido como “sorayistas”.

Ahora, tal vez porque saben que Soraya tiene pocas posibilidades de controlar el partido, han optado por el silencio, no haciendo campaña por ningún candidato, a pesar de que Pedro Rollán, presidente de la Agrupación Local, sí ha pedido el voto para Cospedal.

De tal forma, las elecciones de este jueves en Torrejón arrojarán un resultado inesperado, pero que, probablemente, no sorprenda a sus líderes. Y es que el partido, tras la llegada de Navarro, se ha comportado como un auténtico bloque, laminando la disensión interna, y celebrando “primarias” más propias de Bulgaria que de un partido democrático.

Así, el hoy alcalde Ignacio Vázquez ganó las elecciones en Nuevas Generaciones en dos ocasiones sin necesidad de pasar por las urnas, mientras que su sucesor, el sobrino de José Luis Navarro y actual concejal de Festejos y Juventud, Alejandro Navarro, ganaba unas primarias en las que sólo se presentó su lista.

Entre los “mayores”, Pedro Rollán también ha ganado varios Congresos en los que sólo se presentaba él, y las únicas primarias celebradas en Torrejón con más de un candidato (las Primarias en las que Cifuentes se convertía en Presidenta del PP de Madrid) terminaban en los tribunales tras la denuncia del interventor del otro candidato que, afirmaba, no pudo entrar a la votación desde el principio.

Y en el futuro puede ser aún peor, pues hay quien no descarta que, tras una contundente derrota electoral de Ignacio Vázquez, la cúpula maniobre para colocar a Alejandro Navarro como candidato, pasando por delante de otros candidatos con mucha más historia en el partido, lo que llevaría, casi de forma segura, a una escisión total en el seno del partido.

Y como prueba de que esta “maniobra” está mucho más cercana de lo que los propios afiliados creen, no hay mas que echar un vistazo a la revista municipal y a los múltiples folletos que llenan los buzones de la localidad, en los que la foto del “delfín” aparece casi en tantas ocasiones como la del alcalde.