El PP se ríe de los vecinos que pidieron el colegio de Educación Especial

“Somos políticos”, afirmó el portavoz popular antes de desactivar la moción conjunta de los partidos de izquierda por segundo Pleno consecutivo

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Los Plenos de Torrejón no son, precisamente, un ejemplo de mesura y corrección política, pero lo ocurrido este miércoles en la sesión de junio excede, con mucho, todos los límites, pues el Partido Popular volvió a tumbar la moción conjunta en que los partidos de izquierda pedían la construcción del colegio de Educación Especial de Zarzuela.

Pero lo peor no fue el descarado filibusterismo demostrado por los concejales del equipo de Gobierno, sino la impresentable actitud de chulería y despotismo demostrada tanto por el alcalde como por el vicealcalde de la localidad, una actitud que resumía Navarro con la frase: “somos políticos”.

Así, un mes después de retirar, con una decisión cuanto menos jurídicamente discutible, la moción conjunta en que PSOE, Ganar y Sí Se Puede pedían la construcción del colegio, el asunto regresaba al Pleno, y lo hacía en forma de moción urgente fuera del Orden del Día, moción exigida por los ponentes ante la negativa de los populares, que tuvieron que ser advertidos por el Secretario de que no podían seguir negándose a tratar el asunto.

De tal forma, los concejales volvían a hablar sobre el colegio, pocos días después del anuncio de Garrido en que se comprometía a construirlo en 2020, y un mes después de que los votos del PP decidiesen dejar sobre la mesa una moción que no habían presentado.

El debate, muy centrado en el anuncio de Garrido y en la lucha de vecinos, asociaciones y partidos unidos bajo el paraguas de la PEPTA, terminaba con una decisión sorprendente: el PP presentaba una “enmienda a la totalidad in voce” que evitaba que se votase la moción original. Por cierto, esta figura de la “enmienda a la totalidad in voce” contradice cualquier ordenamiento jurídico, al ser un contrasentido en sí misma. La enmienda a la totalidad supone un texto alternativo, que ha podido ser conocido y debatido por los distintos grupos antes de tomar una posición determinada; mientras que la enmienda in voce es una enmienda de adición que se integra en el texto de una moción presentada por otro grupo.

Volviendo a la política, y a expensas de las decisiones jurídicas que tomen los grupos municipales ante la “novación” jurídica introducida por el PP torrejonero, el debate mostraba una cara poco conocida de un alcalde y vicealcalde visiblemente nerviosos durante toda la sesión.

Así, José Luis Navarro no tuvo el menor problema en justificar su enmienda con un “somos políticos” que encierra en sí toda una concepción de lo que supone la vieja política defendida por los populares. El alcalde, mostrando una chulería inaceptable en el regidor de una Gran Ciudad, no tenía el menor rebozo en afirmar que había sido él el que consiguió que Garrido anunciase la construcción del colegio, menospreciando la lucha de la PEPTA y las diez mil firmas conseguidas por los vecinos. Su portavoz iba más allá llegando a afirmar que era la oposición la que quería que el colegio fuese concertado, algo que levantó las iras de los pocos vecinos que ocupaban el Salón de Plenos.

Pero al margen de la política, la decisión de los populares tiene una consecuencia jurídica mucho más importante, pues, al impedir que haya un pronunciamiento taxativo por parte del Pleno municipal, será decisión única de la Comunidad de Madrid que el colegio se construya y bajo qué fórmula jurídica.

Así las cosas, tras el rechazo del Pleno a un posicionamiento jurídico inequívoco, la situación es la siguiente: la Comunidad tiene cedida por cinco años una parcela municipal para la construcción de un colegio, dejando a su elección el modelo de gestión del mismo. Garrido anunciaba que el colegio será público, pero deberá ser la Comunidad de Madrid la que dé los pasos concretos para que el anuncio no se quede en una mera promesa preelectoral.