Situaciones de peligro, colapsos y caos en el inicio de las Mágicas Navidades

El Gobierno del PP triplica el espacio dedicado al montaje navideño sin ampliar los espacios de paso

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Si la pasada Navidad ya se vivieron situaciones muy peligrosas durante las Mágicas Navidades de Torrejón, esta campaña la cosa ha ido a mucho peor. El motivo es que, por aquello de la proximidad de las elecciones, el PP ha decidido triplicar el montaje navideño creando un “Paseo de la Navidad” que une la Plaza Mayor con el Recinto Ferial. El problema está en que lo que no han creado son espacios de paso entre las dos partes del montaje, por lo que se han vivido situaciones de extremo peligro en las dos semanas que lleva en funcionamiento la campaña.

De tal forma, las Mágicas Navidades 2018 comenzaban el pasado 23 de noviembre, con una inauguración por todo lo alto en la que no faltaron ni las cámaras de Telemadrid (la productora de Madrid Directo, Cuarzo, consideró la Navidad torrejonera más importante que la inauguración de la nueva Gran Vía), ni un “miniconcierto” de Cantajuegos. Ya en esta primera tarde comenzaron a visualizarse las carencias, con tapones en el paso subterráneo de la calle Ferrocarril y nula organización en la zona del concierto. Por suerte, la afluencia de público fue tolerable, y no se produjeron excesivos problemas.

Tras un fin de semana en que la lluvia dio un respiro a las Mágicas Navidades, el sábado siguiente la situación volvió a superar a los organizadores. La altísima afluencia de público provocó un colapso total de la pasarela que une Plaza de España con el Recinto Ferial, por lo que se optó por la estrategia de Carmena: convertir la pasarela en vía de acceso, mientras que el paso subterráneo se quedaba como salida. Pero los problemas no sólo se concentraron en esta pasarela, pues la recién inaugurada, y que sólo tiene escaleras incumpliendo la normativa de diversidad funcional, también se convirtió en una vía de acceso muy escasa para llegar hasta el espectáculo de luz y sonido de Mariano Light. Tanto es así que, hartos de esperar para poder subir a la pasarela, los vecinos decidieron derribar una de las barreras de acceso a la vía del tren para cruzar al otro lado del Ferial, lo que provocó un gigantesco tapón en plena Puerta Mágica, y obligó a desalojar la zona sin que los afectados recibieran ninguna explicación.

A pesar de que, oficialmente, el Gobierno popular no dio la cara tras lo sucedido, sí tomaron medidas de cara al puente que acababa de comenzar. Y la primera resultó bastante bien para reducir el aforo, aunque, probablemente, no tanto para el bolsillo de los torrejoneros: en lugar de realizar un espectáculo cada hora, como marcaba el programa, se realizó uno cada veinte minutos, con la intención de que la gente no se quedase en la zona de la Puerta Mágica provocando un tapón como el de días anteriores.

Pero la segunda decisión, que demostraba, una vez más, la improvisación de los gestores sí estuvo a punto de tener consecuencias graves: para evitar las imágenes de la pasarela de la estación totalmente colapsada, decidieron abrir la propia estación de Cercanías como zona de paso. Lógicamente, la estación no tardó en convertirse en una auténtica trampa en la que los que querían cruzar se encontraron con los que acababan de llegar del tren y querían salir.

La situación, de extremo peligro, tuvo atrapados a los vecinos durante casi dos horas, hasta que decidieron tirar abajo la valla que separa las vías del Recinto Ferial para, en estampida, cruzarlas y deshacer el tapón. Las imágenes, que enseguida comenzaron a inundar las redes sociales, no dejaban lugar a duda de lo ocurrido, con niños pequeños y bebés bajando un terraplén completamente a oscuras y a la carrera. Por suerte, no ocurrió nada realmente grave.

Al día siguiente, otro suceso sacudía las Mágicas Navidades, cuando un grupo de personas se peleaba a machetazos en la calle San Isidro de la localidad. Todo ocurría por la tarde, cuando, según contaban los vecinos, un grupo de diez personas perseguía a otro joven por las calles del centro, a pocos metros del montaje navideño. La situación se resolvía a los pocos minutos tras la llegada de los policías que requisaban los machetes.

El sábado la situación fue mucho más tranquila, con los propios concejales y cargos de confianza del Ayuntamiento convertidos en voluntarios de Protección Civil por un día. Este “refuerzo” de efectivos hizo que, al margen de la enorme aglomeración de gente, y alguna situación de peligro dentro de la Estación de Cercanías y el puente bajo las vías del tren, la jornada se saldase sin problemas, pero la campaña navideña no ha hecho más que comenzar, y los días verdaderamente grandes todavía no han llegado.