Soraya perdió en Torrejón a pesar de contar con el apoyo de la dirección del partido en la localidad

Sáenz de Santamaría no reunió a tanto público como Casado en su visita a Torrejón

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Parece que el férreo control que ejerce José Luis Navarro sobre el PP de Torrejón no es tan fuerte como el propio Navarro cree, y es que su candidata, Soraya Sáenz de Santamaría, perdía con contundencia las primarias de su partido ante un Pablo Casado apoyado mayoritariamente por las bases.

Así, Casado se alzaba con la victoria al sumar 109 de los 253 votos emitidos por los afiliados al PP en la localidad (276 según el censo oficial). Soraya se conformaba con 82 votos, y Cospedal lograba 62 papeletas, según los datos hechos públicos por el PP de Madrid (el PP de Torrejón no quiso dar ninguna información sobre los resultados, a diferencia del resto de agrupaciones del partido en la Comunidad).

Para intentar cambiar ese resultado, Soraya visitaba Torrejón, y, lo que la dirección local había organizado como un baño de masas para la candidata se convirtió en todo lo contrario: Si Casado conseguía abarrotar la planta baja del Nará a pesar de que su acto fuera a la una de la tarde; Soraya no lograba un lleno en el reservado del Plaza Mayor, y eso que su acto comenzaba a las seis de la tarde.

Buena parte de la culpa de este “pinchazo” de Soraya la tiene la desmovilización provocada entre los afiliados al descubrir que su voto no vale para nada, pues la decisión final la tomarán los compromisarios.

Así, si Soraya era la ganadora por voto popular, todo apunta a que será Pablo Casado el que ocupe la silla de Rajoy, al sumar sus compromisarios a los conseguidos por Cospedal, lo que le daría más de un 60% de los votos del Congreso que se celebra este fin de semana.

Y es que posicionarse con uno u otro candidato tendrá consecuencias, pues no sólo está en juego la victoria de un candidato, sino toda una filosofía de partido. Esto, además, llevará, indudablemente, a la purga de todos aquellos que no apoyen al candidato ganador, lo que puede provocar un auténtico terremoto a la hora de elaborar las listas.

De tal forma, Navarro vivía su primera gran derrota electoral desde su llegada a la Secretaría General del partido, y lo hacía en las primeras elecciones con más de una lista convocadas en el PP torrejonero (al margen de las Primarias del PP de Madrid que terminaron en los tribunales tras la denuncia del interventor de la otra candidatura).

Y, por cierto, lo hacía pocas horas antes de que su nombre volviese a los papeles al conocer, la prensa nacional, lo ocurrido en el Pleno del pasado mes de junio, en el que, además de reirse de los que lucharon por el colegio de Educación Especial público, Navarro respondió a una interpelación sobre la corrupción en su partido con un “el único partido que ha mandado asesinar a españoles ha sido el PSOE”, declaraciones que los socialistas de Torrejón ya están investigando por si pudieran ser constitutivas de delito.

Pero volviendo a las elecciones, sorprende que el censo sea de sólo 276 personas, ya que, hace un año, votaron más de seiscientas personas a la candidatura de Cifuentes y, desde entonces, no se ha producido ninguna modificación del censo.

Lógicamente sólo hay dos explicaciones posibles: o bien en las primarias del PP de Madrid se dejó votar a gente que no estaba al corriente de pago; o bien los militantes del PP se han dado de baja de forma masiva en el último año, cosa que no sería de extrañar viendo la deriva del partido a todos los niveles. Este hundimiento de los afiliados en medio del huracán del mastergate de Cifuentes y la condena en la primera pieza del caso Gurtel dejaría bien a las claras el verdadero poder del PP de Torrejón, una cifra muy alejada de los cinco mil afiliados de los que presumía el partido en tiempos de Pedro Rollán.