Una concejala del PP presidía la Fundación que contrató al político condenado por abuso de menores

Rodrigo de Santos volvió a ser detenido e imputado por agresión sexual

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Eldiario.es amanecía hoy con una noticia que va a causar un auténtico terremoto en la política torrejonera, pues la concejala de Transparencia, Lola Navarro, era presidenta de la ONG Fundación Padre Garralda, la entidad que contrató a Rodrigo de Santos tras salir de Baleares después de ser condenado por abuso de menores.

Y es que, tras estallar el escándalo en Baleares, el político del PP se refugió en Madrid, donde la Fundación que presidía Navarro le entregó el puesto de director del programa Javier con un sueldo de 22.000 euros anuales.

La historia del político destinado a ser lider de los populares baleares se truncaba tras ser condenado a dos años de cárcel por gastar 50.000 euros de la tarjeta oficial del Ayuntamiento de Palma en prostíbulos masculinos. Además la Audiencia de Palma le condenaba a trece años y medio de cárcel por abusar sexualmente de dos menores amigos de sus hijos, una condena que fue rebajada por el Supremo a cinco años.

Tras los escándalos el PP expulsaba al político y este no tardaba en trasladarse a Madrid. En concreto Jaime Rodrigo de Santos se trasladaba a Alcobendas, donde una religiosa le ponía en contacto con la ONG Fundación Padre Garralda en la que entraba a trabajar de voluntario. Tras ser contratado para cubrir una baja temporal, la concejala de Transparencia de Torrejón le convertía en responsable del programa Javier, que gestionaba un piso tutelado en Entrevías donde se buscaba la reinserción de presos en régimen de semilibertad.

Y aquí es donde, desde agosto de 2015, comienzan los problemas. Según dos jóvenes que denunciaron a Rodrigo de Santos, el responsable amenazaba con realizar informes desfavorables sobre los presos a aquellos que no accedieran a mantener relaciones con él. Estos dos jóvenes denunciaban al político, lo que habría una investigación en la que un tercer joven aportaba datos de otras presuntas víctimas. Tras culminar la investigación, la decisión de la policía era contundente, deteniendo el pasado 5 de diciembre al expolítico acusado de agresiones sexuales.

La Policía le detenía, pero el juez no tardaba en dejarle en libertad en contra del criterio de la Fiscalía, imponiéndole como medidas cautelares el no acercarse a los denunciantes ni a los pisos tutelados de la ONG. Ahora, Rodrigo de Santos está imputado en una causa que instruye, desde hace siete meses, el juzgado número 42 de Madrid.

Y en medio del escándalo el Patronato de la Fundación lograba la dimisión de Lola Navarro como Presidenta, alegando que desconocían que el político balear estuviese contratado por la ONG. La nueva Presidenta, Celia Ordóñez, acordaba el despido inmediato de Rodrigo de Santos, lo que no evitó que muchos de los miembros que sostenían económicamente a la ONG abandonasen el Patronato.

No es este el único escándalo en que se ha visto implicada la concejala de Transparencia de Torrejón. Nacida en 1969, Navarro no tardaba en entrar en la política, donde formaría parte, allá por los 90, del histórico “clan Bolero” del PP de Madrid, un grupo de jóvenes salido de NNGG que orbitaba entorno a un jovencísimo Alberto López Viejo, y que recibía el nombre de un local de moda de Madrid.

Con el paso de los años todos aquellos jóvenes fueron escalando posiciones en el partido para comenzar a vivir de lo público, y Lola Navarro lo hizo en el Ayuntamiento de Madrid, donde ocuparía los cargos de concejala-presidenta de Retiro, Moncloa-Aravaca, Tetuán y Arganzuela bajo los mandatos de Álvarez del Manzano y Gallardón.

Precisamente de estos años es de donde nace el mayor escándalo en que se ha visto implicada, la concesión de una licencia a un restaurante de Capitán Haya por la que fue imputada en la Operación Guateque que investigaba una presunta red de cobro de mordidas a cambio de agilizar la concesión de licencias en el Ayuntamiento madrileño. Navarro, al igual que los otros treinta acusados, salía absuelta el pasado año, pero no porque la trama no existiese, sino porque la primera grabación que dio origen a la investigación fue realizada sin mandato judicial. Tras anular el TSJM toda la causa, hace sólo una semana el Tribunal Supremo ratificaba la sentencia, dando carpetazo definitivo a la investigación.

Tras la llegada de Botella al Ayuntamiento, Lola Navarro asciende, y se convierte en Concejala de Asuntos Sociales del Consistorio madrileño. Esta etapa de su vida política le lleva a formar parte de la comisión de investigación del Madrid Arena, y le valdrá una nueva denuncia ante el Tribunal de Cuentas por formar parte de la Junta de Gobierno que dio luz verde a la venta de viviendas de protección oficial a un fondo buitre. También desde este cargo descubrirá la fiesta de los toros, de la que se convertirá en ferviente defensora.
En 2015 el vuelco electoral en Madrid hace que Navarro busque un nuevo acomodo, y lo hace en Torrejón, donde se convertirá en concejala de Hacienda y Transparencia, desde donde tramitará los tres rescates financieros que se han pedido en los últimos años.